Sermón: Renunciando el renunciar

ash_weds_cross-1“Domingo de Ceniza” / “Ash Sunday”
5 Marzo, 2017 / March 5, 2017
First Lutheran Church of Logan Square

Mateo 6:1-6, 16-21
Matthew 6:1-6, 16-21

Hoy, empezamos el tiempo de la Cuaresma por observar el Miércoles de Ceniza – o en este caso, el Domingo de Ceniza. La Cuaresma es un tiempo de arrepentimiento, en que renovamos nuestra devoción a la vida de fe. Pero para muchas personas, este tiempo se ha convertido en un tiempo de abnegación solamente. Ha vuelto a ser un tiempo de castigarnos a nosotros mismos y de sentirnos culpables por fallar en vivir vidas perfectas. Igual que los “hipócritas” en nuestro evangelio para hoy, muchos de nosotros pasamos la Cuaresma orando y ayunando – tal vez renunciamos al azúcar o chocolate o a otras cosas que nos gustan. Pero a veces puede ser fácil perder la razón *porque* hacemos estas cosas.

Tal vez ustedes no. Pero yo sé que para mi, ha sido difícil. Por muchos años, mi práctica cuaresmal ha sido renunciar algún tipo de comida. He renunciado al azúcar y al soda y carbohídratos. El año pasado, para la Cuaresma, comí sólo verduras crudas y nada más. Fue muy poco saludable. Y siendo honesta, lo que quería hacer en realidad era continuar mi resolución del Año Nuevo de bajar de peso.

Aunque intentaba convencerme a mi misma que lo hacía para Dios, la verdad es que lo hacía para mi y para quedar bien con los demás. Como los hipócritas en nuestro texto, me preocupaba más por lo que pensaban los demás que por lo que pensaba Dios. Para mi, la Cuaresma no era un tiempo de arrepentirme y volver a Dios, sino un tiempo de castigarme. Continue reading

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Sermon: Predicando a los Zorros / Preaching to the Foxes

Domingo, 21 de febrero, 2016
Segundo Domingo de Cuaresma
Iglesia Luterana San Andrés, West Chicago, IL
San Lucas 13:31-35 
(English translation follows below)

Cristo y los fariseos

Jesús está predicando en Galilea, sanando a la gente, y expulsando demonios cuando los fariseos se acercan a él. Le amenazan a Jesús, diciéndole que Herodes quiere matarle, y le mandan que huya de la región. Pero, increíblemente, Jesús no les hace caso. De hecho, llama a Herodes un zorro y hasta sarcásticamente sugiere que Herodes lo busque en tres días para matarlo a Jesús en Jerusalén. Continue reading