Sermon: Minding the Gap

6a00d83451dccb69e200e54f7a24618834-800wiDomingo, 25 de Septiembre, 2016
Sunday, September 25, 2016
First Lutheran Church of Logan Square

Lucas 16:19-31: Lázaro y el rico
Luke 16:19-31: Lazarus and the rich man

Leí una historia muy bella en las noticias esta semana. Un niño de 6 años que se llama Alex escribió una carta a Presidente Obama, pidiéndole que buscara el niño sirio que vió en las noticias, para que viniera a Nueva York a ser su hermano.

screen-shot-2016-10-03-at-12-42-16-amI read a really beautiful story in the news this week. A six-year-old boy from New York named Alex wrote a letter to President Obama, asking him if the little Syrian boy he saw on the news could come be his brother and become part of his family.

El niño sirio se llamaba Omran Daqueesh; me imagino que muchos de ustedes han visto las fotos y video de él. Sobrevivió un bombardeo en Alepo, y su imagen ha vuelto a representar el sufrimiento en Siria.

gettyimages-591717242_custom-1a8d26cd3bddd5b0167e441ab8c156e2e0688413-s800-c85The Syrian boy’s name was Omran Daqueesh, and many of you have probably seen the photos and video of him – he survived an airstrike in Aleppo, and his image has become the face of the suffering in Syria.

En el video, se ve a Omran en una ambulancia, cubierto de polvo y sangre, con sus piececitos descalzos en la orilla de la silla, mientras se oye los gritos de los demás intentando rescatar a otras personas de los escombros.

In the video, Omran stares out of the back of an ambulance, covered in dust and blood, his tiny bare feet dangling just over the edge of the seat, while in the darkness around him, people are shouting to one another in Arabic as they scramble to rescue other people from the piles of rubble.

El video en que Alex lee su carta es muy diferente. Está sentado en la mesa, limpio y bien vestido, en una casa tranquila, llena de libros, jugetes, y fotos de familia. Su existencia está miles de millas lejos de la de Omran, y tan diferente como se pueda imaginar.

The video that shows Alex reading his letter is strikingly different. In it, he sits at a table, clean and neatly dressed, in a nice house that is quiet and filled with books, toys, and photos of family. His life is thousands of miles removed from Omran’s, and about as different from it as you could possibly get.

Por lo tanto, la reacción de Alex fue increíble cuando vió ese video. Cuando vió a un niño sangriento y sucio sentado en una ambulancia, no sintió ni miedo ni disgusto. Sintió amor.

That’s what makes it amazing that, when Alex saw footage of the bombed-out neighborhood in Aleppo, when he saw this dirty, bloodied boy being placed in the back of an ambulance, he didn’t feel fear or disgust. He felt love.

En su carta a Presidente Obama, escribió
Querido Presidente Obama,
¿Usted recuerda del niño que estaba en la ambulancia en Siria? ¿Es posible que lo va a buscar y lo trae a mi casa? … Le daremos una familia y él será nuestro hermano… En mi escuela, tengo un amigo de Siria – Omar – y se lo presentaré. Todos podemos jugar juntos. Podemos invitarle a fiestas de cumpleaños y nos enseñara otro idioma. Podemos enseñarle inglés también, como a mi amigo Aoto de Japón. Por favor, dígale que su hermano será Alex, lo cual es un niño muy cariñoso, igual que él.

In his letter to President Obama, Alex wrote,
“Dear President Obama,
Remember the boy who was picked up by the ambulance in Syria? Can you please go get him and bring him to my home? …We will give him a family and he will be our brother… In my school, I have a friend from Syria – Omar – and I will introduce him to Omar. We can all play together. We can invite him to birthday parties and he will teach us another language. We can teach him English too, just like my friend Aoto from Japan. Please tell him that his brother will be Alex who is a very kind boy, just like him.”

Cuando Alex vió a Omran a través del abísmo de espacio y experiencia que los separó, vió más que un niño herido y triste en un país lejano. Vió a su propio hermano.

When Alex saw Omran across the chasm of space and experience that separated them, he saw more than a sad, hurt little boy in a far away country. He saw his own brother.

En nuestro evangelio para hoy, Lázaro y el hombre rico también están separados por abísmos, tanto en esta vida como en la próxima.

In our gospel text for today, Lazarus and the rich man are also separated by chasms, both in this life and in the next.

Sus vidas son muy diferentes: el rico da grandes banquetes, mientras Lázaro sólo quiere comer de lo que cae de la mesa; el rico vive en una buena casa, mientras Lázaro se queda en la puerta, buscando abrigo; el rico se viste lujosamente, mientras Lázaro sólo tiene sus llagas y el polvo de la calle para vestirse.

Their lives are vastly different: the rich man feasts sumptuously, while Lazarus longs for the crumbs from his table; the rich man lives in a fine house, while Lazarus hangs around by the gate, hoping for shelter; the rich man is clothed in fine linen and purple, while Lazarus is clothed in sores and the dust of the street.

Pero a diferencia a Alex y Omran, no parece que el rico ni se da cuenta de Lázaro, ni menos lo ve como un hermano. Lázaro está sentado en la puerta de su casa todos los días, pero sus vidas son tan diferentes que Lázaro vuelve a ser básicamente invisible al hombre rico.

But unlike Alex and Omran, the rich man doesn’t even seem to notice Lazarus, let alone see him as a brother. Lazarus is lying literally at the gate of his house, but their lives are so very different that it seems to make Lazarus invisible to the rich man.

Aún cuando los dos se mueren, y el rico finalmente ve a Lázaro y el abísmo entre los dos, todavía no le trata a Lázaro como un ser humano. Solamente habla a Abrahán y le pide que mande a Lázaro a refrescarle y a advertirles a sus hermanos. Pero Abrahán le dice que el abísmo que pudiera cruzar en cualquier momento de su vida ya no lo puede cruzar después de la muerte.

Even after they die and the rich man finally notices Lazarus and the chasm that separates them, he still doesn’t treat Lazarus like a person. He speaks only to Abraham and asks him to send Lazarus like a servant to refresh him and to warn his brothers. But Abraham points out that the chasm he could have crossed at any point in life could no longer be crossed in death.

Aquí, en Logan Square, estos abísmos están a nuestro alrededor – entre los pobres y los ricos, entre los que tienen casa y los que no, entre angloparlantes e hispanohablantes y hablantes de otras lenguas, et cetera. Aunque veamos estos abísmos o no, sí existen.

Here in Logan Square, these chasms are all around us – between the rich and the poor, between those who have homes and those who don’t, between English speakers and Spanish speakers and speakers of other languages, and so on. Whether we are able to see these chasms or not, they are there.

Y en medio de todo esto, esta iglesia ha vuelto a ser un lugar muy especial. Porque aquí, estamos parados en suelo sagrado, donde los bordes de los abísmos se acercan tanto que podemos ver a las personas que están del otro lado – si queremos hacerlo. Aquí entre nosotros, Lázaro y el rico están tan cerca que se pueden tocar, que se pueden ver cara a cara.

And in the middle of all this, 1st Lutheran has become a very special place. Because here, we stand on holy ground where the edges of all those chasms are drawn so closely together that we can see the people on the other side – if we choose to. Here among us, Lazarus and the rich man stand close enough to touch, close enough to see each other face to face.

Aquí en este lugar, por medio de esta parabola, Cristo nos invita a ponernos en los bordes de esos abísmos y mirar hacía las personas del otro lado, y nos invita a verlos como algo más que pobres o ricos o hambrientos o sufrientes, o hablantes de otros idiomas. Cristo nos invita a mirar con los ojos de la fe y ver que nuestros hermanos y hermanas están al otro lado del abísmo.

Here in this place, through this parable, Jesus invites us to look across those chasms and, like Alex, to see more than people who are hungry or wealthy or suffering or who speak a different language. Jesus invites us to look across the chasms with the eyes of faith to see that our brothers and our sisters are standing on the other side.

Dios mismo, en Jesucristo, cruzó abísmos para estar en medio de su creación – por amor – y de igual manera, nos invita a tomar ese primer paso a través de la brecha. Tenemos el chance que ya no tuvieron Lázaro y el rico: de cruzar los abísmos y empezar a formar relaciónes de amistad y familia con personas cuyas vidas son muy diferente a las nuestras.

And even more than that, God, who in Jesus crossed chasms to be with humanity out of love, invites us to take that first step across the gap. We have the chance right now that Lazarus and the rich man no longer had: to cross those chasms and begin building relationships with people whose lives have been very different from our own.

Igual que Cristo nuestro hermano vino a estar con nosotros en amor, tenemos la oportunidad de estar juntos y acompañarnos todos en amor. ¿Cómo aceptaremos esa invitación? ¿Cómo empezarémos a cerrar los abísmos que nos separan?

Just as Christ our brother came to be with us in love, so we now have the opportunity to be with one another in love. How will we accept that invitation? How will we begin to close the chasms between us?

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